Voluntarios del Banco de Alimentos conciencian a los alumnos del IES Santa Úrsula

_dsc6201_2Instituto | Santa Úrsula

José Guillén y Gerardo Hernández, voluntarios de la Asociación Banco de Alimentos en Tenerife, compartieron con alumnos del IES Santa Úrsula sus altruistas experiencias en el campo del voluntariado, así como también dieron a conocer la importancia labor no sólo en Tenerife sino también en todo el territorio nacional de este tipo de organizaciones, sobre todo con aquellas familias sumidas en una grave situación económica.

Ambos conferenciantes quisieron dejar claro ante su adolecente público que “es indescriptible la gran satisfacción que se siente al hacer una buena labor por los demás”. Con esta afirmación quisieron dejar claro que su vocación de servicio a los más necesitados es el único motivo que les mueve a dedicar muchas horas de trabajo a tan noble causa.

José Guillén, además, también quiso que los estudiantes conociesen la procedencia o los canales de distribución que siguen los alimentos que llegan a la Asociación para, posteriormente, distribuirlos entre aquellas asociaciones que tienen contacto directo con las familias en extrema necesidad.

La Unión Europea, en sus políticas sociales, financia una parte importante de los alimentos que llegan al Banco, a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA), Organismo Autónomo, adscrito al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, a través de la Secretaría General de Agricultura y Alimentación, que mediante convenios suscritos con la industria alimentaria, abastece a lo largo del año de importantes partidas alimentarias destinadas a tal objeto, que una vez en sus almacenes, y en el caso concreto de la provincia tinerfeña, se reparte posteriormente entre unas 56 asociaciones que, a su vez, los distribuyen en unas aproximadamente treinta mil personas.

Pero también las gestiones de la propia Asociación y, sobre todo, las aportaciones del las grandes cadenas alimenticias operativas en la provincia, así como también la de algunos pequeños supermercados, también contribuyen a paliar la situación alimenticia que afecta a un considerable número de familias tinerfeñas.

Asimismo, tanto José Guillén como Gerardo Hernández no sólo contaron algunas anécdotas sobre su trabajo y las gran satisfacción personal que supone este trabajo de voluntariado, sino que también animaron a los jóvenes a realizar labores altruistas de este tipo, puesto que, independientemente de su edad, podrían hacerlo si lo hacen acompañados de sus padres.