Otro grupo de Cuarto se embriaga de la ancestral cultura británica en un nuevo viaje de estudios

Instituto | Folkestone, Inglaterra

Reino Unido se ha convertido un año más en el destino elegido por un nutrido grupo de 34 alumnos de cuarto de ESO, acompañados por tres profesores, para concluir el presente curso académico. Esta nueva experiencia ha devuelto a Santa Úrsula a esta treintena de jóvenes atiborrados de imborrables imágenes británicas, además, de una innumerable cantidad de sensaciones positivas que, con total seguridad, permanecerán para siempre en su recuerdo.

Como no podía ser de otra manera, la nutrida expedición santaursulera visitó, por supuesto, Londres, sus calles principales, algunos de sus mercados, como el de Camden Town y Covent Garden, museos como el Natural History Museum y el British Museum, además el Madam Tussaud. También sus calles, como el Barrio Chino y sus zonas comerciales también se rindieron a sus pies, sin olvidar el mágino London Eye y, para concluir, una breve travesía por el Támesis.

Las ciudades universitarias de Oxford y Cambridge, además de la famosa Windsor, con su palacio real e iglesias, formaron parte del itinerario planificado, así como también Bath con su catedral y museo, además de los monolitos de Stonehenge. Asimismo, también hubo tiempo para acercarse a la pista de hielo de la ciudad de Gilingham para que los jóvenes tuviesen la oportunidad de calzarse unos patines y probar una nueva disciplina deportiva, actividad a la que se añadió una visita al museo del aire de Duxford.

Todas estas actividades les permitieron ver el uso de la lengua inglesa en un contexto real y pudieron poner en práctica lo aprendido en el aula tanto para manejarse por las ciudades durante su tiempo libre como para comunicarse en el sector servicios (restaurantes, cafeterías y tiendas).Pudieron vivir de manera directa otra cultura con sus características, normas y convenciones sociales e incluso con otro horario tanto para el día a día, dado que tenían pleno sol en torno a las cuatro de la mañana, como para las comidas. Un viaje que, sin lugar a dudas, recordarán por motivos culturales y también personales por sus vivencias y por la convivencia y que, me atrevería a asegurar, que recomendarían.